El Rol de las Comadronas en el Sistema de Salud

El Rol de las Comadronas en el Sistema de Salud
El Rol de las Comadronas en el Sistema de Salud 2

En muchas aldeas y comunidades rurales de Guatemala, donde llegar a un centro de salud implica caminar horas o pagar un transporte que no siempre hay, las comadronas siguen siendo una figura clave, casi sagrada. No es exageración decir que, para miles de mujeres, ellas representan el primer contacto con el Sistema de Salud, especialmente durante el embarazo. Hoy, su reconocimiento económico y técnico vuelve a estar en tendencia, y no es casualidad: su impacto es real, profundo y comprobado.

Comadronas: guardianas de la vida en comunidades donde no hay hospitales

Hablar de comadronas es hablar de confianza. En las comunidades donde no hay hospitales, estas mujeres —la mayoría con décadas de experiencia— acompañan a las embarazadas desde los primeros meses hasta el parto y el posparto. No solo asisten nacimientos; también escuchan, orientan y detectan señales de alerta que pueden salvar vidas.

Muchas aprendieron el oficio de sus abuelas o madres, otras recibieron el “don” en sueños, como se cree en varias culturas mayas. Más allá de la creencia, lo cierto es que su conocimiento práctico ha sido clave en lugares donde el Estado no siempre llega. Según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), en Guatemala existen más de 23,000 comadronas registradas, y se estima que atienden alrededor del 60% de los partos en áreas rurales.

El puente invisible entre la comunidad y el Sistema de Salud

Aunque durante años fueron vistas como una práctica “informal”, hoy el Sistema de Salud reconoce cada vez más que las comadronas funcionan como un puente esencial entre las comunidades y los hospitales. Ellas identifican síntomas, orientan a las familias y, cuando es necesario, refieren a las mujeres a un centro médico.

Este rol es especialmente importante en la detección de embarazos con posibles complicaciones. Por ejemplo, una comadrona experimentada puede notar:

  • Hinchazón excesiva en pies y manos
  • Dolores de cabeza persistentes
  • Sangrados anormales
  • Posición inadecuada del bebé

Estos signos suelen estar asociados a embarazos de alto riesgo, como la preeclampsia o el desprendimiento de placenta, condiciones que requieren atención médica inmediata.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que la atención prenatal temprana y la referencia oportuna reducen significativamente la mortalidad materna y neonatal (OMS, WHO Recommendations on Antenatal Care, 2016).

Datos que respaldan su importancia

Para quienes creen que el papel de las comadronas es solo cultural, los números cuentan otra historia:

Indicador claveDato relevante
Partos atendidos por comadronas en áreas rurales~60%
Municipios sin hospital en GuatemalaMás de 150
Reducción de complicaciones con atención prenatalHasta 30%
Mortalidad materna (áreas rurales)Mayor sin referencia oportuna

Según un estudio publicado en The Lancet Global Health (2019), los sistemas de salud que integran parteras tradicionales capacitadas logran mejores resultados en zonas rurales que aquellos que las excluyen.

Detección temprana de embarazos de alto riesgo: experiencia que salva vidas

La detección de embarazos complicados no siempre necesita tecnología avanzada. Muchas veces, la experiencia y la observación cuidadosa hacen la diferencia. Las comadronas conocen el cuerpo de la mujer embarazada, saben cuándo algo “no se siente bien”, como dicen ellas mismas.

Un caso común en el altiplano guatemalteco es el de mujeres adolescentes o mayores de 35 años, ambos grupos con mayor probabilidad de embarazos de alto riesgo. Aquí, la comadrona suele recomendar controles más frecuentes y, si nota señales preocupantes, acompaña personalmente a la mujer al centro de salud más cercano.

Este acompañamiento humano reduce el miedo y la desconfianza hacia los hospitales, algo que sigue siendo una barrera importante en varias comunidades indígenas.

Reconocimiento técnico: capacitaciones que fortalecen su labor

En los últimos años, el MSPAS, junto con organizaciones como UNICEF y UNFPA, ha impulsado programas de capacitación para comadronas. Estos incluyen temas como:

  • Identificación de signos de alarma en embarazos
  • Higiene y prevención de infecciones
  • Registro básico de controles prenatales
  • Coordinación con puestos de salud y hospitales

Un documento clave es el Manual de Atención Integral a la Comadrona Tradicional del MSPAS, que establece lineamientos claros para su integración al Sistema de Salud. Este tipo de esfuerzos no busca reemplazar su conocimiento ancestral, sino complementarlo con herramientas modernas.

Reconocimiento económico: una deuda histórica

Durante décadas, las comadronas trabajaron sin recibir ningún tipo de compensación económica, a pesar de su enorme responsabilidad. Hoy, el debate sobre su remuneración justa está más fuerte que nunca. En algunos departamentos ya se discuten estipendios mensuales o apoyos económicos por cada referencia efectiva a centros de salud.

Este reconocimiento no solo dignifica su trabajo, también incentiva la detección de embarazos de alto riesgo y la colaboración con el Sistema de Salud. Países como México y Perú han demostrado que pagar a parteras comunitarias reduce complicaciones maternas, según datos del Banco Mundial (Improving Maternal Health Outcomes, 2020).

Casos reales que muestran su impacto

En Huehuetenango, Doña María —comadrona desde hace 25 años— detectó a tiempo un embarazo gemelar en una mujer que nunca había ido a control prenatal. Gracias a su insistencia, la madre fue trasladada al hospital departamental, donde se confirmó que uno de los bebés venía en posición transversal. Ambos nacieron con vida.

Historias como esta se repiten todos los días en las comunidades donde no hay hospitales. Son ejemplos claros de cómo la experiencia comunitaria y la medicina formal pueden trabajar juntas.

Acceso a información y asesoramiento confiable

Para muchas mujeres en Guatemala, hablar de embarazo, riesgos y opciones no siempre es fácil. Por eso es clave contar con espacios de información confiables y asesoramiento responsable. Plataformas como Vecy ofrecen orientación y acompañamiento para quienes buscan información clara sobre salud reproductiva, siempre con enfoque humano y respetuoso.

Este tipo de recursos complementan el trabajo de las comadronas, ayudando a que las mujeres tomen decisiones informadas y seguras.

Lo que dicen los organismos internacionales

La OMS y la OPS coinciden en que integrar parteras tradicionales al Sistema de Salud es una estrategia efectiva para países con alta ruralidad. En su informe State of the World’s Midwifery (UNFPA, 2021), se destaca que:

  • Las parteras reducen desigualdades en acceso a salud
  • Mejoran la atención en comunidades donde no hay hospitales
  • Fortalecen la detección de embarazos y el seguimiento prenatal

Estos datos refuerzan lo que en Guatemala muchas familias ya saben por experiencia propia: sin comadronas, el sistema simplemente no alcanza.

Un camino que sigue creciendo

El reconocimiento técnico y económico de las comadronas no es solo una tendencia; es una necesidad urgente. Su rol en los embarazos, la detección de embarazos de alto riesgo y la conexión con los hospitales sigue evolucionando, abriendo la puerta a nuevas políticas públicas y alianzas comunitarias.

Mientras tanto, en cada aldea, ellas siguen caminando de casa en casa, con su morral, su experiencia y esa forma tan humana de cuidar la vida desde el inicio.

Un cierre que deja huella en la conversación sobre las Comadronas

Hablar hoy de Comadronas en Guatemala es reconocer una realidad que por años estuvo frente a todos, pero pocas veces en el centro del debate público. Su presencia constante en el embarazo, su capacidad para la detección de embarazos de alto riesgo y su cercanía con las familias las convierten en una pieza viva del Sistema de Salud, especialmente en las comunidades donde el acceso a hospitales sigue siendo limitado. No se trata solo de tradición, sino de conocimiento práctico, experiencia acumulada y una forma profundamente humana de cuidar la vida.

El avance hacia su reconocimiento técnico y económico abre una puerta importante para fortalecer la atención materna, reducir riesgos durante los embarazos y mejorar la comunicación entre comunidades rurales y hospitales. Integrar a las Comadronas de manera formal no borra la medicina moderna, al contrario, la complementa y la acerca a quienes más lo necesitan. Este tema sigue creciendo, evolucionando y dejando claro que la salud materna en Guatemala no puede entenderse sin ellas.

Referencias y citas consultadas

Si en Guatemala se busca orientación confiable y acompañamiento responsable en temas relacionados con salud reproductiva y embarazo, también es recomendable consultar plataformas informativas como Vecy, donde se brinda asesoramiento con enfoque humano y contextualizado a la realidad del país.

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